Image Map

lunes, 26 de mayo de 2014

Mamá, no llores

Dicen que no hay mayor felicidad para una mujer que sostener por primera vez a su bebé en brazos, sin embargo tras ello ninguna pueden evitar ciertos temores en lo que respecta al cuidado del pequeño.

Por ejemplo, algunas madres no dejan que nadie toque a sus niños por miedo a que enfermen, y es cierto que exista esa posibilidad pero es suficiente con evitar que personas que están enfermas se acerquen a ellos, no es necesario restringirlo al resto del mundo.

Un estudio realizado en la Universidad de Northwestern evidenciaba que tras el parto se incrementaban los actitudes propias de trastornos obsesivos compulsivos. Según este estudio el 11% experimentaban conductas tales como la necesidad de verificar constantemente si el niño respira o de lavar los objetos del bebé cada vez que pueden por miedo a los gérmenes.

Junto a estos miedos también experimentan fobias tales como creer que van a perder a sus bebés, creer que no van a ser capaces de educarlo, o que pueda deshidratarse, caerse... o hacerse cualquier tipo de daño.

Y es de lo más normal, pues cuando una lo ve tan frágil y pequeñito, cree que cualquier cosa puede herirlo. Querer proteger a nuestro bebé está en nuestra naturaleza, pero debemos ser conscientes de que no debemos agobiarnos, es normal que se comentan errores pero no os preocupéis: saldrá bien.





No hay comentarios:

Publicar un comentario